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SÉ UN REGALO PARA EL MUNDO: APRENDE A ESCUCHAR

Si bien la comunicación tiene dos facetas, el hablar y escuchar, también debemos saber que escuchar da validez al hablar. Cuando escuchamos nos convertimos en receptores y productores de historias.

Escuchar implica comprensión e interpretación; es la base del lenguaje, si no ¿Para qué hablamos? Por lo que nos remitimos a dos movimientos diferentes: el primero nos saca de nuestra persona y el segundo nos acerca hacia nuestro interior. Por ejemplo: Estar en silencio puede significar muchas cosas: rechazo, aceptación, timidez, ignorancia, etcétera.
Para escuchar activamente, debemos reconocer nuestros estados emocionales al conversar, y observar el estado emocional de la otra persona; es decir, no es prudente que le pidas permiso a tu papá cuando tiene mucho estrés por su trabajo. Procura también observar su cuerpo dado que las posturas revelan como se encuentra el alma.
Al hablar nos abrimos a la otra persona, pero el prestar atención es una llave de acceso al alma humana. El respeto es aceptar que los otros son diferentes a nosotros, por lo que al rechazar lo que nos dicen cerramos nuestra capacidad de generar nuevas oportunidades.
Tristemente, las personas que no saben escuchar no aceptan de inmediato las historias que les cuentan, siempre están pidiendo otra opinión. La mayoría de las veces no escuchamos con la intención de aprender, sino de contestar, y si estamos pensando lo que vamos a contestar, entonces perdemos la atención.
Escuchar es comprender sin exponer nuestro criterio, es demostrar a la otra persona que la valoramos, le comprendemos y con ello deposita su confianza en nosotros. Así que cuanto más comprendemos a las personas, más las apreciamos y más respeto reflejamos, por lo que te comparto las siguientes recomendaciones para mejorar tus conversaciones.
Al hablar nos abrimos a la otra persona, pero el prestar atención es una llave de acceso al alma humana. El respeto es aceptar que los otros son diferentes a nosotros, por lo que al rechazar lo que nos dicen cerramos nuestra capacidad de generar nuevas oportunidades.
Tristemente, las personas que no saben escuchar no aceptan de inmediato las historias que les cuentan, siempre están pidiendo otra opinión. La mayoría de las veces no escuchamos con la intención de aprender, sino de contestar, y si estamos pensando lo que vamos a contestar, entonces perdemos la atención.
Escuchar es comprender sin exponer nuestro criterio, es demostrar a la otra persona que la valoramos, le comprendemos y con ello deposita su confianza en nosotros. Así que cuanto más comprendemos a las personas, más las apreciamos y más respeto reflejamos, por lo que te comparto las siguientes recomendaciones para mejorar tus conversaciones.

  1. Ten una mente abierta, recuerda que cada cabeza es un universo.
  2. Ten empatía, inspira tranquilidad a la otra persona.
  3. Demuestra interés, si algo no te queda claro, pregúntaselo.
  4. Evita distracciones.
  5. Ponte en sus zapatos.
  6. No critiques.
  7. Y muy importante: no impongas lo que quieres decir.

De esta manera, los conflictos pueden ser resueltos de una forma más plena y relajada.

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